martes, 20 de mayo de 2014

Capítulo 2 “Me sobran los motivos”

Capítulo anterior "La catarsis"

¿Motivo? Preguntó el presidente de la Ausbanc cuando le consulté por twitter si podía ayudarme a dar con el santo Jesús y claro, no podía decirle yo lo de la zanahoria del burro o lo de la meta difícil (eso queda entre nosotros). Y menos podía decirle que simplemente quería escribirle cosas porque Luis es un señor con corbata y presidente de algo, muy simpático por cierto, así que seguramente esperaba motivos de los que valen la pena, de los serios, de los verdaderos motivos por los cuales alguien querría contactar a alguien más ¡Se supone que uno debe saber para qué desea algo, caramba! Y más aún cuando ese algo no es cualquier algo sino el loco de la colina.

Si hubiera nacido yo cerca de su casa en Sevilla lo hubiera cruzado en la frutería, en el bar o en un taxi (en caso de que hubiese sido yo taxista) y no habría habido tanta necesidad de uno pero habiendo nacido en otro continente... No sé usted pero yo a veces pienso que el destino es un estúpido. Le dije entonces a Luis que me sobraban los motivos, como dice Sabina, y pensé un momento lógicamente (lo cual no me resulta nada fácil): En un mundo que se mueve por intereses tengo que tener yo algo que a él (ahora ellos) le interese. Le enumeré varios "algos" que consideré atractivos en 140 caracteres: Betis, oferta millonaria, canal de tv, Bentley (auto en el que se mueve actualmente Quintero pintado con purpurinas). A esta altura tenía ya bastante estudiado a este loco personaje. Ojo, me dijo Luis, porque el loco es loco pero está bastante cuerdo.

Si lo sabría yo, había escrito unas cuantas veces a su productora El silencio pero sólo habían respondido eso: Silencio… ¿Por qué estaba resultando tan difícil conseguir un mail de este fulano? ¿Es que los amigos del loco estaban demasiado cuerdos? Si sos la de la foto (de mi perfil de twitter) estás más chiflada que las maracas de Machin, agregó Luis Robin Hood (mas adelante iremos al porqué de su apodo) y luego dijo que iba yo a dar bien con Quintero, que le mandara una propuesta y prometía mostrársela. Acto seguido me pasó su email personal… ¿Una propuesta? Sentí entonces que sí, al parecer necesitaba un motivo. (Capítulo siguiente pinche acá)

Continuará...


4 comentarios:

  1. Genia... Pero como ésas de las lámparas! Andaba yo buscando una aventura... Y ahora antes de dormir, como si se tratara de "house of cards" o "breaking bad" me leo una de éstas!

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    1. Ay! Heisenberg y Francis, mis incorrectos preferidos. Muchas gracias por el comentario, un honor.

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  2. si te leo en tu blog me leeras ? soy de el salvador, en la america del centro, Intresante, estoy descubriendo a Cala.

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    1. Luis, decime donde escribis y te leo. Pero no funciona así la cosa, o no debería... Vos me lees si te gusta lo que escribo, y viceversa. Antonio es un mundo y Jesús y sus entrevistados una escuela impagable, saludos! (No sé cuál es la canción del vídeo)

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