domingo, 6 de agosto de 2017

Capítulo 106 "Escrúpulo"

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¡Farsa! Boludez total eso del optimismo que venden los libros de autoayuda ¿Que si estás positivo atraerás lo positivo? JA JA JA, mire usted, puedo ahora mismo reirmele el la cara porque hasta España vine con mi pesimismo a cuestas, agonizante y con el NO como bandera, pensando que llegaba a Sevilla, NO encontraba a Quintero porque Sevilla es grande y acá usted dirá para minimizar mi anécdota que es una boludez porque se lo cruzó ayer al loco por la calle Sierpes ¡PERO ES QUE USTED VIVE ACÁ! Yo iba a estar cinco días y no sabía en dónde buscar y-- ¡Y BASTA QUE ME BIFURCO! Es inevitable caer en la trampa de querer tener la razón así que se la regalo. Y volviendo al boludo tema, luego de NO encontrar a Quintero me iba para Málaga a NO ver a Antonio Gala, con el caballo cansado me volvía a Buenos Aires y fin del comunicado. Pero (patilluda palabra).... con el pesimismo y todo acá me tienen en La Carbonería a punto de preguntar al loco lo que no debería (porque es un hombre comprometido):

¿Ella... tiene las llaves de tu casa? Lo miro con el corazón a punto de salírseme, sintiendo que traiciono mi escrúpulo porque ella es buena gente ¡Divina contradicción! Lo miro esperando que me mande al carajo pero una vez más me sorprende el señor Quintero. Como me sorprendió su humildad campechana, su confianza, su hospitalidad para conmigo, su generosidad ¡y basta de halagos que me empalago! No me mira, acomoda impasible unos papeles sobre la mesa, creo que allí tiene las preguntas que va a hacer al Farruquito y a Canales. La gente de filmación se está tomando un descanso así que nos quedamos más bien solos y claro, el tipo está intentando concentrarse porque vio que lo que él hace cuando entrevista es una suerte de  performance teatral, algo raro, singular, necesita inspirarse y no va que vengo yo a preguntarle semejante barbaridad pero es que no sabe usted lo churro que se pone cuando intenta concentrarse--

Yo tuve un novio durante ocho años, le cuento porque si vas a joder la paciencia ve hasta el final (no dijo Bukowski pero yo igual le hice caso). Me llevó mucho tiempo darle las llaves de mi casa a este novio y cuando se las dí él quería venir solamente los fines de semana. Entonces le puse reglas, le prohibí aparecerse sin avisar en la semana porque si él tenía las llaves y no venía yo tampoco disponía de mi casa y no podía hacer nada si se me daba la ga-- ¿Y qué hiciste tú?, pregunta el loco mientras repasa detenidamente el enorme cuaderno. Lo miro perpleja. Y eso es lo que tiene este tipo, parece que está en otro lado pero te está escuchando detenidamente. ¿Qué hice yo de qué, con qué? ¡¡¡Shhhh, estoy siendo preguntada por Jesús Quintero, vieja decrépita!!! ¿Qué hiciste tú si él ya no iba a tu casa en la semana? Me lo quedo mirando... Bueno, respondo dudosa, cuando le dije que no venga entonces... llegué un día miércoles y me lo encontré en el sillón.

Y acá tendría que venir la reflexión, moraleja, epílogo y/o poético cierre del capítulo pero teniendo a este señor tan cerca mirándome a lo ojo lo único que me sale decir es que espero que ella NO tenga las putas llaves de la casa. Aunque seguramente las tiene y todo terminará de la peor manera ¡¡¡SEGURO!!! (Capitulo siguiente pinche acá y va)

Continuará...

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